haciendo un balance de lo acontecido en los últimos días, y tomando más o menos las palabras que me dijo Rosa, mi propósito es no volver a permitir que mis miedos e inseguridades -esos monstritos- tomen sus palabras para lastimarme, porque ayer pude darme cuenta que a él también lo lastiman. A él al final también terminan lastimándolo.
Entonces, si no lo hago por mí -en primera instancia-, empezaré haciéndolo por él, grabándome en la memoria, en la cabeza, un mecanismo en el cual antes de volver a hacer ese tipo de berrinches, voy a recordar que 1. no valen la pena, 2. lo pueden lastimar, y sobre todo 3. yo termino lastimada por días y horas. Me debilitan. Me pueden poner muy mal.
Pero estoy igual mal y preocupada hoy. Qué lata.