creo que el asunto es, dejar de vivir como si la vida se me fuera a acabar de mañana, digo, en ese aspecto emocional.
dejar de vivir como si las cosas fueran a terminar al segundo siguiente.
es diferente cosechar el día a vivir como si nos fuéramos a morir mañana, es diferente dejarse fluir a acelerarse. Yo no entendía eso, pero hace un rato pensé que he estado confundiendo todo este mes el dejarse fluir con el acelerarse, el dejarse fluir con querer vivir todos los momentos en un sólo momento.
pensar esto me da un poco de tranquilidad.
espero que con la caída de la noche esta tranquilidad se mantenga y ojalá se fortalezca.
por favor.
Nikki donde ru se dispone a hablar de algo importantísimo: su proceso de aprendizaje y crecimiento en una nueva etapa de su vida aikidoda, una etapa que empezó con el examen de primer dan. (Casi todas las entradas están en construcción permanente).
lunes, 15 de octubre de 2007
domingo, 14 de octubre de 2007
es esta cosa increíble, sabes
y que he sentido durante largo tiempo, con algunas interrupciones, claro, como ciertos amigos, cierta persona.
Pero es eso, la sensación, sentir que tienes por dentro tantas cosas maravillosas por compartir, por decir, por narrar (porque son cosas que pienso cuando veo el mundo, cuando me dejo tocar por una canción, una imagen, una percepción, o cuando un sentimiento mío se conjuga con pensamientos y con alguna imagen, alguna canción, un árbol, una mariposa, cosas así), pero al mismo tiempo darte cuenta que a tu alrededor no hay nadie con quien compartirlas y no porque estés físicamente solo, sino porque, sencillamente, y aunque hablen tu mismo idioma (o más o menos), no te podrán entender. No podrán entrar a ese reino, a ese territorio, a ese mundo.
Y así es como en estos días, en mi cabeza anda retumbando el haiku aquel
Pero, como sea. Me las digo. Y algún día. Algún día.
Porque ya ha habido con quien compartir. Sólo que ahora no he conocido con quien. Pero ya habrá.
Pero es eso, la sensación, sentir que tienes por dentro tantas cosas maravillosas por compartir, por decir, por narrar (porque son cosas que pienso cuando veo el mundo, cuando me dejo tocar por una canción, una imagen, una percepción, o cuando un sentimiento mío se conjuga con pensamientos y con alguna imagen, alguna canción, un árbol, una mariposa, cosas así), pero al mismo tiempo darte cuenta que a tu alrededor no hay nadie con quien compartirlas y no porque estés físicamente solo, sino porque, sencillamente, y aunque hablen tu mismo idioma (o más o menos), no te podrán entender. No podrán entrar a ese reino, a ese territorio, a ese mundo.
Y así es como en estos días, en mi cabeza anda retumbando el haiku aquel
El ciruelo florece,
el ruiseñor canta;
pero yo estoy solo.
Kobayashi ISSA
el ruiseñor canta;
pero yo estoy solo.
Kobayashi ISSA
Pero, como sea. Me las digo. Y algún día. Algún día.
Porque ya ha habido con quien compartir. Sólo que ahora no he conocido con quien. Pero ya habrá.
miércoles, 10 de octubre de 2007
lenta
Contar es casi siempre un regalo, incluso cuando lleva e inyecta veneno el cuento, también es un vínculo y otorgar confianza, y rara es la confianza que antes o después no se traiciona, raro el vínculo que no se enreda o anuda, y así acaba apretando y hay que tirar de navaja o filo para cortarlo. ¿Cuántas de las mías permanecen intactas, de las muchas confianzas brindadas por quien tanto ha creído en su instinto y no siempre le hizo caso y ha sido ingenuo demasiado tiempo? (Ya menos, ya menos, pero la disminución de eso es muy lenta.)Javier Marías
Tu rostro mañana
lunes, 8 de octubre de 2007
vespertina
nada como ver a saltos "la sociedad de los poetas muertos" en vez de estar estudiando, porque se tiene la enorme certeza de que es necesario para el alma y para empezar una especie de reconciliación o encuentro.
nada como dormir un poco en la tarde para recargar al cuerpo, y levantarse a estudiar lo que alcance (oígase, lo que alcance, no lo que me falta).
pero sobre todo, vengo a contar cosas lindas:
cosas que me hacen feliz
que la autora de uno de mis blogs favoritos en todo el mundo me diga esto:
de las notas, ni hablemos.
nada como dormir un poco en la tarde para recargar al cuerpo, y levantarse a estudiar lo que alcance (oígase, lo que alcance, no lo que me falta).
pero sobre todo, vengo a contar cosas lindas:
cosas que me hacen feliz
que la autora de uno de mis blogs favoritos en todo el mundo me diga esto:
nada como recordar algo así para empezar esta noche de estudio, que espero rinda frutos, no tanto en notas, sino en disfrute.Hola Ru, cuántas cosas lindas! Y las cosas lindas, bueno, son cosas lindas. Voy a actualizar mi lista de favoritos entonces. Tu blog es una maravilla.Te mando un besote y que el señor te bendiga en lugares non santos y "nos estamos viendo" (en una foto o en una solicitada de una revista)
Ana
de las notas, ni hablemos.
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