sábado, 23 de julio de 2016

Escrito en fb

Hoy en aikido se corporizó ante mí una de las grandes lecciones que nos da sobre el tatami: la enorme importancia de aprender a relajarse. Y es impresionante, porque para ser y permanecer fuerte hay que estar relajada; para ser sensible y fluir, hay que estar relajada; para mantener el centro, la estabilidad, la postura, hay que estar relajada; para recibir la energía de la compañera o compañero y transformarla en una técnica determinada, hay que estar relajada...
Bonito.