pues parece que estoy empezando a entrar a una especie de fase 2 en mi relación. Me estoy enamorando lindamente de Agus, es cierto. Y quizás por eso, porque la relación empieza a estabilizarse -algo que yo nunca había vivido- me empiezo a sentir extraña, y ahora entro en un "modo caprichoso" y en "estapa de trabajar las inseguridades y los miedos" (desistí de nombrarlo "lucha" contra miedos e inseguridades porque lucha lo lleva a uno irremediablemente a pensar en conflicto, confrontación, excesivo sufrimiento)
... escribiendo esto pienso de nuevo en aikido, un poco en aikido, un poco en la meditación. Porque quizás la mejor forma de superar esta etapa la encontraré a través de:
- observarme
- no juzgarme
- centrarme
- y, addenda importantísima -en realidad es como un sub de la anterior-: no perder mi forma, mi control.
Observarme sin juicio, para darme cuenta de lo que me está pasando, conocerme y re-conocerme, porque seguramente me daré cuenta que muchas de las inseguridades y cosas feas que me pasan -que siento- cuando estoy con mi querido, no tienen piso ni justificación en mi presente, son sólo una especie de inercia que no me deja vivir bien, vivir al máximo. Sin juicio, es decir, sin condena, para no quedarme ahí pegada y luego sentirme tan culpable y con ganas de pedir perdón y disculpas por todo. Porque soy un ser humano, un proceso, un ser en crecimiento, y estas cosas pasan. Y porque andar pidiendo disculpas por todo me hace sentirme y verme como un manojo de inseguridades y de cero amor propio, y eso no me gusta nada, porque además termino cayendo en un ciclo horrible y enfermizo de inseguridad y eso me mata.
Así que... como me dice mi queridísimo Agustín, a relajarme. Necesito relajarme y dejar de (ahí sí como dice mi carta astral en alguna parte) dejar de sentir mi relación como un trabajo que hay que hacer y en el que hay que rendir ciertos productos y en el que no se aceptan errores, etc.
No es lo que quiero para mí ni para él.
Centrarme, y lo del control. No perder mi centro también lo entiendo como escuchar realmente a mi corazón... últimamente me vengo dando cuenta que cuando me aquieto, respiro, y hago el máximo silencio interior para poder escucharlo, me lleno de tranquilidad.. ah sí! RESPIRAR trataré de mantener el ejericio práctico de, ante esas situaciones no reaccionar sino unirme a su mano, respirar tranquilamente, y ver cómo me siento y qué pasa... él finalmente me ha demostrado tanto respeto y tanto cuidado y tanto cariño, que no sé por qué dudo...
EVIDENTEMENTE, en este momento estoy asustada y un poco triste... mi excesiva sinceridad, ¿le habrá afectado? espero que no! Recordemos: nos despedimos lindamente, su mensaje fue bello, y a pesar de mis tonterías, él estuvo hermosísimo ayer, anoche. Así que no nos angustiemos. Es sólo cuestión de mantenerme alerta, alta la conciencia, y confiar en él, en el universo y Dios que nos encontraron, y en lo hermoso que hay en mí y que le puedo dar a él... y ahora se me ocurre que, finalmente, el que él se encuentre con estas cosas incómodas o desagradables dentro de mí, también es bueno para él... finalmente, todos somos seres humanos y compartimos tantos miedos y alegrías y pasiones, que es bueno reconocerse en el otro tanto en lo bueno como en lo que hay que aprender. Así es que esto es muy humano.
y humanizarme es algo que siento que necesito tanto...
salir del mundo "ideal" en el que me metió mi aislamiento social.
confiar, confiar, confiar.